Operamos como un cofundador institucional temporal: instalamos, operamos y financiamos las capacidades comerciales, administrativas y productivas que a la organización le faltan y nos retiramos cuando las internaliza y las autofinancia.
Co-creamos con la comunidad una estructura empresarial sólida, construimos la capacidad dentro de la comunidad y luego la soltamos.
Talento local con techo de cristal: sin acceso a mercado, atrapado en la informalidad y la subvención crónica.
Asumimos el riesgo de la ejecución inicial: estandarizamos, gestionamos y cerramos las primeras ventas con y por la organización, mientras construimos esas capacidades dentro de ella.
Una empresa comunitaria autónoma que factura, cotiza y se autofinancia. Mapocho activa su cláusula de egreso y se retira.
Para que una organización de base informal se vuelva una empresa social sostenible tienen que existir tres capacidades. Casi nunca están instaladas, y ninguna funciona aislada.
El saber hacer local: el oficio o servicio que ya vive en el territorio, listo para organizarse en torno a un grupo de líderes.
El acceso a grandes empresas y mercados formales, que la comunidad no alcanza sola por barreras estructurales.
La administración del negocio y el desarrollo del producto hasta un estándar listo para vender.
Contamos con capacidad comercial instalada y acceso a tomadores de decisión: cerramos nosotros mismos las primeras ventas en nombre de la organización, traccionando demanda real antes de exigirle a la comunidad que sepa venderla.
Esa primera venta no es solo un ingreso: es la forma en que validamos que el negocio funciona en la práctica, antes de comprometer esfuerzo en escalarlo.
Todo mercado tiene un intermediario entre el productor local y el gran comprador. La pregunta no es si existe, sino a favor de quién opera. Ocupamos ese lugar, pero invertimos el incentivo: en vez de capturar valor, lo devolvemos a la comunidad.
El excedente de la operación queda en un fondo propio de la organización, no en Mapocho.
Una inversión inicial para instalar las capacidades, y luego la propia operación sostiene el resto.
Nuestro éxito se mide por volvernos innecesarios: nos retiramos apenas la organización puede sostenerse sola.
Acelerar el desarrollo del talento productivo local diseñando e instalando estrategias de intervención que transforman economías de subsistencia en desarrollo económico real, autonomía y trabajo formal sostenible.