Nuestro único indicador de éxito es el cambio estructural en la economía y la protección laboral del territorio: comprometemos lo que controlamos, el crecimiento en ventas, y reportamos con la misma transparencia nuestro norte final: la formalización.
Separamos deliberadamente lo que Mapocho garantiza de lo que constituye nuestro propósito final, para comprometer solo lo que podemos sostener con datos.
Es la variable que controlamos directamente: vender es nuestra capacidad instalada. Buscamos que al menos el 80% de nuestros beneficiarios aumenta su facturación en un plazo de referencia de 10 meses y declaramos por separado una meta ambiciosa cuando los datos la respaldan.
Es nuestro norte final: cotizaciones previsionales y de salud, contratos, constitución legal. La decisión de formalizar es del propio beneficiario, así que la reportamos con total transparencia en vez de comprometerla como meta contractual la palanca que sí gobernamos, el aumento de ventas, es lo que la hace posible.
Una organización está lista para nuestro egreso cuando cumple estas tres condiciones a la vez.
Un flujo de ventas B2B continuo y predecible que supera la línea de subsistencia y sostiene la operación por sí solo.
El grupo costea su propia estructura de gestión con su fondo de autosostenibilidad, sin nueva inversión de Mapocho.
Liquidaciones de sueldo y cotizaciones previsionales y de salud regulares para todos los miembros activos, con cargo al excedente del negocio.
La Federación Chilena de Cooperativas de Ahorro y Crédito, fundada en 1953, reúne a 21 cooperativas socias con cobertura en todo el país.
Trabajamos junto a FECRECOOP para fortalecer su red de cooperativas de ahorro y crédito con un enfoque pragmático: identificamos y priorizamos las necesidades específicas de cada cooperativa socia, y generamos redes selectivas con aquellas que están mejor alineadas para actividades de reventa y vinculación comercial.
Aplicando la misma lógica que rige todos nuestros proyectos —tracción comercial primero, capacidades después—, esperamos que este trabajo se traduzca en una federación con mayor capacidad de anticipar tendencias de mercado y en cooperativas socias con ingresos más estables, en línea con nuestra métrica de compromiso: el aumento medible en ventas como palanca hacia la formalización.
Entregamos a cada empresa aliada tres métricas duras para reportar su impacto en la cadena de suministro.
El retorno económico neto que se inyecta directo a la economía territorial, sin intermediación extractiva.
El número de autoempleados que transitan desde la informalidad de subsistencia hacia un ecosistema legal y laboral regularizado.
Auditoría continua que confirma que la proveeduría cumple estándares HSEC, protegiendo la reputación de la empresa ancla.